CÓMO CEPILLAR A TU PERRO

Un cepillado frecuente mantiene la salud y el aspecto del pelo de tu perro en un estado óptimo. Además, es una actividad que favorece los lazos de unión entre tu perro y tú, ya que consiguen toda tu atención y es una buena oportunidad para comprobar el pelaje y el estado de la piel y ver si existen alteraciones como bultos, heridas o parásitos.

 

Se debe cepillar a todos los perros. El cepillado frecuente quita y remueve suciedad y pelos; distribuye los aceites naturales del pelaje y ayuda a prevenir enredos en el pelo largo. La frecuencia y el tiempo que lleve el cepillado dependen de cada perro. Si cepillas a tu perro diariamente, reducirás la cantidad de pelo que desprende y que se adhiere a muebles y alfombras.

 

Los perros de pelo largo necesitan que se les cepillen varias veces a la semana, al contrario que los depelo corto, que sólo necesitarán un cepillado a la semana. Recuerda que es mejor cepillar al perro cada dos o tres días, que dejar que se le formen nudos en el pelo. También es recomendable cepillarlo con mayor frecuencia en primavera y otoño porque es la época en la que cambian el pelo.

 

Tenemos que acostumbrar a nuestro perro a quedarse quieto y disfrutar de este momento, si lo empezamos a realizar desde pequeño y lo hacemos con cuidado y comprensión, la tarea resultará muy sencilla en el futuro, ya que se habituarán a ser cepillados, sin resistirse.

 

Es recomendable utilizar un cepillo de cerdas naturales para eliminar el pelo muerto. Usa un cepillo de cerdas largas si tu perro tiene pelo largo y un cepillo de cerdas cortas en el caso que tenga el pelo corto. Otra opción para perros con pelo medio o largo es un cepillo de alambres curvos. Para las razas con pelo corto existe también un guante con cerdas que es muy efectivo.

 

Cepíllalo empezando por la cabeza, en dirección hacia la cola, siguiendo siempre la dirección de crecimiento del pelo. Si tu perro tiene una capa espesa de subpelo, probablemente necesites levantar el pelo que está por encima. Cepíllalo desde la parte inferior de la capa hacia afuera, eliminando así el pelo muerto y los nudos. 

 

Sé tan cuidadoso y rápido como te sea posible, elogia a tu perro por haberse portado bien y recompénsalo.